Juan Gabriel siempre me ha parecido una esfinge. Una figura inmensa rodeada de misterio aunque parezca que todo mundo sabe todo de él, cosas que él mismo, inteligentemente ha sabido esparcir, o permitido que otros lo hagan, sin afirmar ni negar la mayoría de rumores para alimentar su propio mito.

El video de la canción “Hasta que te conocí”, grabado en 2012, narra “la vida de un hombre que se equivoca en las decisiones del amor y termina involucrándose en algunos vicios por el corazón”, y es base de la serie homónima que estrenó Azteca 13 el domingo reciente.

Aún no sé si me gusta, pero les diré lo que vi: Como si no tuviera suficiente drama la existencia de Alberto Aguilera Valadez, los violines chirriantes en las secuencias tensas al tope del melodrama, alcanzan niveles de insoportabilidad que el propio cantautor-autor de la idea general –y la biografía base--, de los músicos más dotados de nuestra era, debió vetar; pero es lo de menos comparado a la cantidad de comerciales que interrumpen la fluidez de la trama que es a momentos convoluta.

Por ejemplo, Alberto-luego-conocido-como-Juan Gabriel, lleva los apellidos paternos pero un par de secuencias indican que pudo nacer de su hermana mayor, Virginia, dado que Federico, el enamorado de la muchacha, que refleja la historia de Victoria, la madre, menciona a “lo que pasó allá” (que no se ve en pantalla), y que cuando Alberto nace, muestran un cuerpo joven desnudo dando a luz que, debe suponerse, es de la madre de ellos, Victoria. La chica, más adelante y en referencia al hombre ido dice al bebé que no cesa de llorar, “qué bueno que no lo conociste, así no tuviste tiempo de encariñarte”, en obvia (para mí) referencia al verdadero padre del niño.

Los primeros dos –demasiado largos para lo que sucede-- capítulos de 45 mins en Azteca 13 de la serie, producida por el propio Juan Gabriel con distribución de la Casa Disney, consta en una temporada de 13 capítulos, que para los 66 años del compositor deberían decir mucho más (Alberto nace, enero 6, 1950, a la mitad del Cap 2), y aún debe pasar por niñez, adolescencia, juventud y plenitud, y lo más sustancioso que le ocurre en sus variadas etapas de vida entre sufrimiento, vejaciones, creatividad y gloria.

El cuerpo creativo de guionistas supera la media docena, y el desfile de celebridades que veremos es mayor que eso. Tendremos a Lola Beltrán, encarnada por Sofía Espinoza, quien ya hizo a Gloria Trevi en otro supuesto film biográfico, a Angélica María, a Lucha Villa, a Verónica Castro, por supuesto a “La Prieta Linda”, primer ángel de bondad en la vida turbulenta de JuanGa; a su larga familia, de la que poco o nada se hace referencia pública; a sus manejadores, roles que por la brevedad de la serie, de la que no anuncian una Temporada 2, deberán ser muy episódicos.

Alberto es encarnado por varios actorcitos pasando por edades diversas, aunque el peso mayor lo lleva el actor de Barranquilla Julián Román (de 38 años, multipremiado en su Colombia como actor televisivo). El padre (o abuelo, aún no estoy seguro) es Mauro Mauad, bastante convincente en su locura, y en varios otros roles están, o estarán, Dolores Heredia, como la madre estoica, Irán Castillo, Daniela Romo –extrañamente, siendo exclusiva Televisa--, María Rojo en rol pivotal, Ernesto Gómez Cruz, Alejandro Calva (como Enrique Okamura, su manager), Marco Treviño, Verónica Merchant, Tenoch Huerta y muy pocos conocidos más.

Román hace un fascímil muy decoroso de Juan Gabriel, de cierto parecido y con cadencia y tono de voz muy reconocibles, aunque en los primeros dos capítulos sólo se le ve conduciendo un auto años 70 con un reportero a bordo proponiendo que “en el millón de kms que faltan... soy todo suyo.”

La producción en general, con locaciones variadas de Puebla y Michoacán luce pobre. La secuencia donde sus futuros progenitores conciben al primer hermanito sucede durante la feria del pueblo, poblada con cuando mucho 20 extras. Las de la casita campirana de barro son a toda luz secuencias de estudio aunque, claro, aún hay buen trecho a recorrer.

El relato tumultuoso, cuyo capítulo 2 (con uno más cada domingo a las 9pm. los lunes en TNT 10:30pm) concluye con el éxodo familiar a Cd. Juárez, donde espera a Victoria chamba como sirvienta, da para mucho más, y donde tenemos derecho a esperar el génesis de varias de sus cientos de canciones más populares con su respectiva referencia para que el telespectador, que podría darle un urgido empujón a la televisora de los Salinas, pueda decir con cierta confianza, “hasta que lo conocí.”

(A propósito, denotando la ausencia de control –o de auto-censura— del canal, el programa inmediato siguiente, “La resolana”, de un plumazo resume al “Divo de Juárez” como un amanerado insinuante, en notoria y censurable falta de respeto hacia su figura, olvidando que como cola de programación, el poco visto y/o reseñado blog televisivo, recibirá un necesario levantón.)


ESENCIAL

II “Hasta que te conocí” cuenta con las actuaciones de Julián Román, quien personifica a Juan Gabriel en su edad adulta, así como los jóvenes talentos Nohek Yoali, Ricardo Zertuche, Matías del Castillo, Alejandro Flores y Carlos Yorvick interpretan este mismo rol en distintas etapas de su vida.

II También participan Dolores Heredia, María Rojo, Irán Castillo, Gabriela Roel, Julio Bracho, Verónica Langer, Mónica Dionne, Verónica Merchant, Anette Michel, Alberto Guerra, Andrés Palacios, Ernesto Gómez Cruz, Gustavo Sánchez Parra, Damayanti Quintanar, Tenoch Huerta, Sofía Espinosa y Alejandro Calva, entre otros actores.


EN TV “Hasta que te conocí”

II Domingo, 9:00 pm, Azteca Trece

II Lunes, 10:30 pm, TNT (repite domingo 1 y 9 pm)


En Primera persona

II Talavera Serdán

Especial


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