Región.- Más de 300 hectáreas de caña y daños por arriba de 5 millones de pesos han dejado los incendios generados por robo de combustible en los municipios de Omealca, Amatlán y Cuichapa durante este año.

El primer trimestre del 2017 dejó pérdidas mayores que los últimos tres años, pues el problema recrudeció y los más afectados son los productores de caña, pues no existen programas que ayuden a solventar los daños que generan los incendios provocados por el robo de combustible, señaló Vicente Rodríguez, integrante del Consejo Regional Campesino.

Mencionó que en las semanas de enero a marzo se registraban hasta tres derrames de hidrocarburo que dañaban las siembras recién cortadas y en el peor de los casos el fuego arrasó con siembras nuevas, lo que representa pérdidas incuantificables para el sector campesino.

“No seguros que amparen el patrimonio de tierras que tenemos cerca de los ductos de Pemex, hasta hace un año los daños eran menores y este 2017 las afectaciones se triplicaron y los afectados no tienen producción para entregar al ingenio”, reclamó.

Los ingenios afectados por este problema son el San Nicolás y La Providencia, a pesar que señaló el Consejo Regional Campesino, trató de asegurar algunas siembras con dependencias federales para la entrega de recursos en caso de contingencia, pero ningún organismo se quiso hacer responsable.

Quienes resultaron afectados por la quema de siembras y derrame de combustible, aseguró no recibirán pago de liquidaciones por no entregar producción a los ingenios, lo que deriva en daños económicos para más de 150 abastecedores de caña de las factorías de la región.


Antonio Arragán

El Mundo de Córdoba