Ciudad de México.- Al menos mil manifestantes se reunieron a las afueras de la oficina de la Primera Ministra de Gran Bretaña, Theresa May, para protestar por la forma en que se ha abordado el incendio de la Torre Grenfell, el cual causó decenas de muertes, desaparecidos y la pérdida de sus hogares a familias.

Cientos de personas perdieron sus casas en el incendio, lo que elevó la presión sobre los responsables de una ciudad aquejada por un déficit de crónico de viviendas.

Aunque el Gobierno de GB se comprometió a realizar una investigación pública completa, esto no calmó la sensación de frustración por la falta de información sobre el incidente.

Expertos en ingeniería y en seguridad contra incendios creen que los paneles de revestimiento exterior del inmueble pudieron haber avivado las llamas, sobrepasando los sistemas de protección.

Funcionarios británicos ordenaron una revisión de otros edificios con reformas similares.

La Primer Ministra fue abucheada durante una visita a la comunidad el viernes.

May se reunió por más de dos horas con sobrevivientes del incendio en su oficina.

La tragedia provocó una enorme respuesta entre las comunidades cercanas, quienes donaron comida y alojamiento a las víctimas. Hasta el momento se han recaudado más de 3.8 millones de dólares para los afectados.

Por su parte, el Gobierno de GB anunció la creación de un fondo de emergencia de 6.3 millones de dólares, según reportes del diario británico The Guardian.

En su último informe, la Policía Metropolitana informó que hay al menos 58 personas desaparecidas, presuntamente muertas.

El Comandante de la Policía, Stuart Cundy, informó que llevará semanas recuperar e identificar a todos los muertos en el inmueble devastado por las llamas.

Agencia Reforma