Ha sido el respeto mutuo que se han tenido desde antes de casarse, la prudencia de llevar una buena relación en familia y de mantener la comunicación, es lo que han tenido a lo largo de tres décadas Luis Sánchez Leyva y Celia Román Fernández un matrimonio que a base humildad, de esfuerzo pero sobretodo de lo más importante, el amor, lo cual los ha convertido en un pilar importante para sus hijas que son lo más bello que la vida les dio, una hermosa familia a lo que ellos llaman felicidad, pues para ellos no hay palabras cuando están los cuatros juntos. Como matrimonio han tenido momentos difíciles, complicados, pero siempre manteniendo el respeto, con prudencia en la familia para llevar una relación sana, siendo la recompensa el amor al compartir los mejores momentos juntos.


Celia y Luis se conocieron en el trabajo, ella laboraba en una empresa de computación y Luis en una oficina de transporte y ellos siempre coincidían al viajar juntos y fue así como coincidieron y comenzaron un noviazgo que duró tres años, tiempo necesario para tomar la decisión de formalizar y darse el sí en el altar un 6 de agosto de 1988 en la Catedral de la Inmaculada Concepción, siendo el padre Pablo Mora quien les dio la bendición.


Después de tres años de matrimonio la vida les concedió la bendición de convertirse en padres, com la llegada de su primer bebé la bella Mónica y tres años más adelante la llegada de su otra hermosa hija Doris y de iniciar así una bonita familia y brindando siempre el mejor ejemplo que sus padres les enseñaron. Hoy en día son sus hijas las que luchan por alcanzar sus objetivos, por lo que esta unión ha sido un sueño que nunca se imaginaron por lo que celebrar día a día su matrimonio es una de las prioridades que agradecen con amor a Dios.


Emmanuel Basilio

El mundo de Córdoba

Benjamín Crespo