México .-Los jóvenes enfrentan en México escenarios de desigualdad en los que inciden factores como pobreza, educación, brecha digital e incluso crimen organizado, advirtieron ayer especialistas.

En la segunda de las jornadas de reflexión-interacción organizadas por el Instituto de la Mexicanidad, jóvenes asistentes reclamaron que se les tache de vulnerables, que el prototipo del éxito sea tener autos caros o bolsas de mujer costosas, que los empleadores paguen salarios miserables y que no existan oportunidades para su desarrollo.

"El mundo del trabajo cambió, hay una pelea dura desde las aulas y después en el trabajo, es más complicado el mundo laboral, y la juventud no es vulnerable sino que enfrenta situaciones de riesgo que incrementan la desigualdad", planteó Leonor Calderón, directora de la Oficina Subregional de la Secretaría General Iberoamericana para México, el Caribe y Centroamérica (SIGIB).

"Desgraciadamente estamos luchando contra una brecha del analfabetismo y ahora se nos cruza una brecha digital en donde en donde los jóvenes aprenden mediante smartphones. Se puede ser buen estudiante, brillante, sin esa tecnología, si se estudia; lo que falta es que los jóvenes deben saberse titulares de sus derechos para exigir a las autoridades su desarrollo pleno".

Humberto Soto, oficial de Asuntos Sociales de la Unidad de Desarrollo Social en la sede subregional en México de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indicó que no existen garantías derechos para los jóvenes y que en México están demasiado estigmatizados.

"La agenda pública tiene que subir a una gubernamental, el compromiso está pero no se cumple, no hay recursos para los jóvenes", criticó.

Eunice Rendón, experta en seguridad, migración y juventudes, consideró que se deben desarrollar políticas públicas en la calle para incidir en los jóvenes.

"Debemos entender los diferentes factores de riesgo, lo que les impide contar con alternativas, los jóvenes no deben ser objeto de la política, sino actor de las políticas públicas, entender si trabajaron desde jóvenes, si provienen de hogares desintegrados, es decir, saber aplicar las políticas donde existe mayor riesgo", apuntó.

María Antonieta Alcalde, directora de la Oficina de Vinculación con la ONU, crítico que existan roles impuestos a los jóvenes y que sus derechos humanos sean violados.

"Tenemos a jóvenes que no están empoderados", lamentó.

Reforma