Ciudad de México.- De sus 50 años de edad, Margarita Zavala militó 33 en el PAN.

Su afiliación, según consta en el Registro Nacional de Militantes, data del 1 de mayo de 1984, cuando estaba a dos meses de cumplir 17 años y estudiaba el último año de la preparatoria.

En sus memorias, Zavala narra que fue su mamá, Mercedes Gómez del Campo, quien la llevó a su primera convención partidista.

Cuando se afilió, en 1984, el líder del PAN era Pablo Emilio Madero, quien siete años después renunció al partido. Ricardo Anaya tenía apenas cinco años de edad.

Los años 80 fueron cruciales para ella: terminó la preparatoria en el Colegio Asunción, empezó la licenciatura en la Escuela Libre de Derecho, conoció a Felipe Calderón (con quien se casó en 1993) y convenció a su papá, Diego Hildebrando Zavala, de afiliarse al blanquiazul.

Según narra en su libro autobiográfico "Mi historia" (Grijalbo, 2016), fue entonces cuando decidió no ser monja, sino política, y cuando nació su "vocación de servicio", movida por dos catástrofes que implicaron una inédita movilización de la sociedad: la explosión de instalaciones de Pemex en San Juan Ixhuatepec, en noviembre de 1984, y el terremoto de 1985.

En 1994, diez años después der afiliarse al PAN y uno después de su boda con Calderón, llegó a la II Asamblea Representantes del Distrito Federal.

En 1999, después de que su esposo dejó la dirigencia nacional de su partido, fue designada secretaria de Promoción Política de la Mujer en el CEN panista.

Zavala llegó en 2003 a la Cámara de Diputados, donde desempeñó el papel de operadora de la aspiración presidencial de Calderón, quien obligó al mandatario Vicente Fox y al dirigente panista, Manuel Espino, a realizar un proceso interno, en el que derrotó a Santiago Creel.

Zavala hizo una campaña paralela, primero entre panistas y después entre la ciudadanía en general, para llegar a Los Pinos.

Su papel como primera dama fue de claroscuros. Se le reconocía su discreción, que contrastaba con el protagonismo de su antecesora, Marta Sahagún, pero se le cuestionó su pasividad frente a las víctimas de la guerra contra el narco y su relación familiar con una de las dueñas de la Guardería ABC, de Hermosillo, Sonora, donde murieron 49 niños en un incendio el 5 de junio de 2009.

Al concluir el sexenio de Calderón, en 2012, Zavala declaró que no se retiraría de la política.

Hoy, con un pie fuera del PAN, insiste en regresar a Los Pinos.

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