Ginebra, Suiza.-La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN, por siglas en inglés) aprovechó un mensaje en el que agradeció su selección como Premio Nobel de la Paz 2017 para llamar a combatir este tipo de armamento con la adhesión de más países al tratado que firmaron 122 miembros de la ONU.

El ICAN, formado por 300 organizaciones no gubernamentales, alertó que detener la proliferación de armas es urgente, pues las amenazas de destrucción masiva han aumentado recientemente.

"El espectro de los conflictos nucleares vuelve a aparecer una vez más. Si alguna vez hubo un momento en que las naciones declararan su inequívoca oposición a las armas nucleares, ese momento es ahora'', subraya el organismo en un comunicado, en clara referencia a los ensayos nucleares de Corea del Norte y las amenazas del Presidente estadounidense Donald Trump con la destrucción total del país asiático.

"Este es un momento de gran tensión global, cuando la retórica ardiente podría conducirnos demasiado fácilmente, inexorablemente, al horror indescriptible", advierte ICAN, "todas las naciones deben rechazar estas armas completamente, antes de que sean usadas de nuevo".

El galardón llega en reconocimiento a la lucha del organismo para lograr la firma de un tratado histórico adoptado en el seno de Naciones Unidas el pasado 7 de julio.

Además de Estados Unidos y Rusia, naciones que se cree que poseen los arsenales nucleares más grandes del mundo, los demás países que cuentan con bombas nucleares son el Reino Unido, China, Francia, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte. Estos países no son parte del Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares.

Para el organismo, la creencia de algunos gobiernos de que las armas nucleares son una fuente legítima y esencial de seguridad no sólo es errónea, sino también peligrosa, porque incita a la proliferación y socava el desarme.

"Cualquier nación que busque un mundo más pacífico, libre de la amenaza nuclear, firmará y ratificará este acuerdo crucial sin demora", llamó ICAN.

El tratado prohíbe categóricamente las peores armas de destrucción masiva y establece un camino claro para su eliminación total. El acuerdo volverá ilegal el uso de armas nucleares, la amenaza de usarlas, las pruebas, el desarrollo, la producción, la posesión, la transferencia y la colocación en otros países.

"Al aprovechar el poder de la gente, hemos trabajado para poner fin al arma más destructiva jamás creada, la única arma que representa una amenaza existencial para toda la humanidad'', subrayó ICAN cuya sede está en Ginebra.

ICAN destaca que el premio es un homenaje a los esfuerzos incansables de muchos millones de activistas y ciudadanos preocupados en todo el mundo que, desde el comienzo de la era atómica, han protestado enérgicamente contra las armas nucleares, insistiendo en que no pueden servir a ningún propósito legítimo y deben ser eliminados de la faz de nuestra tierra.

"Es un homenaje también a los supervivientes de los atentados atómicos de Hiroshima y Nagasaki -los hibakusha- y víctimas de las explosiones de pruebas nucleares en todo el mundo, cuyos testimonios atrevidos y su incansable defensa fueron fundamentales para asegurar este acuerdo histórico", señala el comunicado.

"Agradecemos humildemente al Comité Nobel de Noruega. Este premio hace brillar una luz necesaria en el camino que el tratado de prohibición proporciona hacia un mundo libre de armas nucleares. Antes de que sea demasiado tarde, debemos tomar ese camino", afirma el organismo.

Agencia Reforma