El arquitecto Jorge Caram Kuri recalcó que los sismos no distinguen riqueza ni pobreza, sino cobran vidas. Señaló que para que una persona muera en esas circunstancias, “lo mismo morirá porque le cayó un techo de lámina que porque quede atrapada en un edificio de 20 pisos. No hay una construcción más importante que otra y los reglamentos de seguridad preservan vidas en todo tipo de construcciones”.

Admitió que la forma de construir de la mayoría de los pueblos de México, “es muy mala en términos de calidad y su proceso de construcción. Por ello, enfatizó que las autoridades de cada municipio y comunidad deben esforzarse en desarrollar una política social que capacite, instruya y culturice a la población sobre las mejores formas de construir sus viviendas.

“El 60 por ciento de las casas del país son autoconstruidas, es parte de nuestra historia y cultura pero será más barato prevenir y capacitar a la gente en sus programas de autoconstrucción que lo que cuesta reconstruir lo dañado”, expresó.

Reveló que las construcciones en los pueblos o zonas rurales se hacen con la mano de obra de quienes las van a habitar. Colapsan porque están mal construidas, sin reglamentos, sin regulación oficial, sin planeación urbana, sin material de calidad  y en muchos casos en terrenos inapropiados.

“El costo de un proyecto de una casa, no es la diferencia entre poder construirla o no, es decir, no por mandar a hacer un proyecto me voy a ver limitado para construirla. Es como si te quieres operar y se tiene que hacer los estudios ¿que por hacerse los estudios de laboratorio usted dejará de operarse? lo más seguro es que con buenos estudios le permiten al médico tomar mejores decisiones y hasta puede costarle menos”, dijo.

Abundó que los arquitectos no son artículo de lujo, sino “de primera necesidad”. No obstante, sostuvo que la primera recomendación a los jóvenes que estudian arquitectura o ingeniería es que “ni se les ocurra en sus primeros 10 años de vida profesional, ser tan imprudentes de querer construir, por la responsabilidad que tenemos en nuestras manos. Primero que se incorporen a las empresas aprendan y obtengan experiencia”.


¿De quién es la culpa en un derrumbe?

De acuerdo al reconocido arquitecto, construir es una actividad seria, especializada y de gran responsabilidad. Si un médico se equivoca, su error le puede costar la vida a un paciente pero si un constructor comete el error, éste le costará la vida a cientos de personas ante un sismo.

Por ello, enfatizó que el único y absoluto responsable de toda construcción, sea vivienda, escuela, hospital o edificio, es el director de obra que es la figura de orden legal en todas las ciudades del país.   

“Las autoridades deben ser más restrictivas en otorgar los permisos de construcción, que antes den más importancia a revisar temas de seguridad. Exigiría crear un sólo padrón estatal de directores responsables de obra y que los constructores contemos con una certificación que nos avale, controle y regule porque la vida de muchas personas están en nuestras manos”.


Ana De la Luz

El Mundo de Córdoba