Aunque este día se instalarán alrededor de 100 elementos de la Policía Militar en una vivienda particular de la calle 2, entre avenidas 5 y 7, hasta ayer los trabajos de adecuación del espacio no habían concluido, dejando a la vista carencias e incomodidades.

Según se pudo constatar en un recorrido, la vivienda cuenta únicamente con tres recámaras, dos baños, una terraza y un balcón en la segunda planta, lo cual representa un espacio insuficiente para la movilidad y operación de la corporación.

La regidora quinta, Mirna Puertos Tinajero, encargada del ramo de Seguridad, admitió dichas limitantes y lamentó que a 90 días del término de la administración se escatime en un tema tan importante como es el de la seguridad.

“Esta área de la ciudad es de suma importancia por el tema de los bancos, bares y la vida nocturna. Es importante que se adecúe el inmueble para que los elementos de tropa tengan una estancia digna”.

La edil dijo que la Policía Militar ha realizado muy buenas acciones, como quedó demostrado con la detención del agresor de un sexoservidor, y no dudó que aporte más resultados con su estadía en el centro.

En ese sentido, lamentó que la casa a donde pretenden ser reubicados tenga varias carencias.

“Las instalaciones deberán contar con vestidores, baños suficientes, mingitorios, áreas de estacionamiento y áreas verdes, éste último de suma importancia porque también son humanos. En el último recorrido que hicimos no los había”.

De igual manera, consideró de suma importancia una estadía donde pueda estar bajo resguardo el armamento que utilicen.

Expresó que propondrá, como edil encargada de la Comisión de Seguridad Municipal que se utilice otro edificio, ya que sus actividades requieren de un espacio más grande.

Mencionó que tener para la Policía Militar un inmueble adecuado es de suma importancia ya que el edificio en San Román, fue donado a una fundación y legalmente ya no es propiedad municipal.

Ayer en un recorrido se pudo apreciar que únicamente tres albañiles realizan las adecuaciones dentro de la vivienda, sin embargo, lo efectúan a puerta cerrada.


II Noé Carrillo Molina

El Mundo de Córdoba